Cada vez más personas buscan alternativas a la construcción tradicional cuando quieren construir su vivienda. En muchas ocasiones, el término que aparece en estas búsquedas es “casas prefabricadas”.
Sin embargo, dentro del sector profesional de la construcción, el concepto que realmente define esta evolución del proceso constructivo es la construcción industrializada.
Aunque ambos términos suelen utilizarse como sinónimos, en realidad no significan exactamente lo mismo.
Comprender la diferencia entre prefabricación e industrialización ayuda a entender cómo están evolucionando las nuevas formas de construir viviendas y cuáles son los distintos niveles de industrialización que existen hoy en el sector.
Construcción prefabricada vs construcción industrializada
El término prefabricado se utiliza de forma general para referirse a cualquier sistema en el que parte de los elementos de una construcción se fabrican previamente en una nave o fábrica. Posteriormente, esos elementos se transportan al terreno para su montaje.
Sin embargo, este concepto es muy amplio y puede aplicarse a sistemas muy diferentes entre sí, desde estructuras metálicas fabricadas previamente hasta viviendas modulares completas.
Por ese motivo, en el sector profesional se utiliza cada vez más el término construcción industrializada, que describe mejor un proceso constructivo organizado, optimizado y parcialmente fabricado en entornos controlados.
La construcción industrializada busca mejorar el proceso tradicional mediante:
- fabricación previa de elementos constructivos
- mayor precisión en la producción
- reducción de tiempos de obra
- mejor planificación del proceso constructivo
- mayor control de calidad
Según el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España, la industrialización es una de las principales transformaciones que está experimentando el sector de la construcción en los últimos años.
Los 3 niveles de industrialización en una vivienda
La industrialización en la construcción no es un único sistema, sino que puede aplicarse en distintos grados dentro del proceso constructivo.
Dependiendo de cuánto se fabrique previamente en una nave o fábrica, podemos hablar de tres niveles de industrialización.
Nivel 1: industrialización de la estructura
En el primer nivel de industrialización se fabrican previamente elementos estructurales de la vivienda, que posteriormente se montan en la parcela.
Estos elementos se fabrican en una nave con maquinaria específica, lo que permite mejorar la precisión y optimizar el proceso de producción. Posteriormente, la estructura se transporta al terreno y se realiza el montaje en obra.
Este sistema permite acelerar considerablemente las primeras fases de construcción y mejorar el control estructural del proyecto.
Este es el modelo de industrialización estructural que utilizamos en Sistemas Constructivos DIY, donde la estructura metálica de la vivienda se fabrica previamente en nuestra nave antes de realizar su montaje en la parcela del cliente, lo que llamaríamos un sistema semi-industrializado
Nivel 2: industrialización de cerramientos y paneles constructivos
En un segundo nivel de industrialización se fabrican previamente paneles completos de cerramiento o elementos constructivos más complejos.
Estos paneles pueden incorporar distintos componentes del sistema constructivo, Una vez fabricados en nave, se transportan a la obra para su montaje directo en la estructura.
Este sistema reduce aún más los tiempos de ejecución, ya que parte de los trabajos se realizan previamente en un entorno controlado.
Nivel 3: industrialización modular
El nivel más alto de industrialización corresponde a las viviendas modulares.
En este caso, gran parte de la vivienda se fabrica dentro de la fábrica en forma de módulos completos. Posteriormente, estos módulos se transportan al terreno donde se realiza su instalación y unión.
Este sistema permite un alto grado de industrialización del proceso constructivo, aunque también presenta ciertas limitaciones logísticas debido al transporte de módulos de gran tamaño.
Industrializar la construcción no significa perder personalización
Uno de los mitos más comunes es pensar que la industrialización implica viviendas estandarizadas o poco personalizables.
Sin embargo, muchos sistemas industrializados combinan fabricación previa de ciertos elementos con diseño totalmente personalizado de la vivienda.
Esto permite aprovechar las ventajas de la industrialización sin renunciar a un proyecto adaptado a cada cliente.
Cómo aplicamos la industrialización en Sistemas Constructivos DIY
En Sistemas Constructivos DIY aplicamos un sistema de construcción industrializada basado en la prefabricación estructural.
Parte del proceso constructivo se realiza previamente en nuestras instalaciones, donde fabricamos la estructura metálica de la vivienda.
Posteriormente:
- Transportamos la estructura a la parcela del cliente.
- Realizamos el montaje estructural en obra.
- Ejecutamos los cerramientos y el resto del proceso constructivo.
Este sistema permite optimizar el proceso constructivo y mejorar el control del proyecto, combinando industrialización con flexibilidad de diseño.
La industrialización está transformando el sector de la vivienda
La evolución hacia sistemas constructivos industrializados es una de las principales tendencias del sector de la construcción.
Cada vez más empresas incorporan procesos de fabricación previa para mejorar la eficiencia, la precisión y la planificación de obra.
La industrialización no sustituye completamente a la construcción tradicional, pero sí permite optimizar muchas de sus fases.
Por este motivo, cada vez más proyectos de vivienda unifamiliar incorporan diferentes niveles de industrialización dentro de su proceso constructivo.